lun 4a. Sem Pascua (Id=290)
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Antífona de Entrada

El agricultor aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Aleluya.
Christus resúrgens ex mórtius ian non móritur, mors illi ultra non dominábitur, alleluia

[Misa]


Oración Colecta


Oremos:
Señor, Dios nuestro, que en la humildad y sencillez de san Isidro labrador nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti con Cristo; concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea al mismo tiempo plegaria de alabanza a tu nombre.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.


[Misa]


Primera Lectura

También a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles

11, 1-18

En aquellos días, los apóstoles y los hermanos que vivían en Judea se enteraron de que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro fue a Jerusalén, los partidarios de la circuncisión le reprochaban:
"Entraste en casa de incircuncisos y comiste con ellos".
Entonces Pedro comenzó a darles una explicación punto por punto:
"Yo estaba en Jafa orando, cuando caí en éxtasis y tuve una visión. Una especie de lienzo grande, colgado por las cuatro puntas, descendía desde el cielo, y vino hasta mí. Yo lo miraba con atención y vi que estaba lleno de animales: cuadrúpedos, bestias, reptiles y aves. Entonces oí una voz que me decía:
"Pedro, levántate, mata y come".
Yo respondí:
"De ninguna manera, Señor; jamás ha entrado en mi boca nada profano o impuro".
Pero la voz me habló por segunda vez desde el cielo y me dijo:
"Lo que Dios ha hecho puro, no lo consideres tú impuro".
Esto se repitió tres veces, y después todo fue retirado de nuevo al cielo. En ese mismo momento, se presentaron en la casa donde estábamos tres hombres que habían enviado desde Cesarea para buscarme. Y el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar. Vinieron conmigo también estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre. El nos contó cómo había visto un ángel que se presentó en su casa y le dijo:
"Manda que vayan a Jafa en busca de Simón, llamado Pedro; sus palabras te traerán la salvación a ti y a todos los de tu casa".
Apenas había yo comenzado a hablar, cuando el Espíritu Santo descendió sobre ellos, como sucedió con nosotros al principio. Entonces recordé aquello que había dicho el Señor:
"Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo".
Por tanto, si Dios les había dado a ellos el mismo don que a nosotros por creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para oponerme a Dios?
Al oír esto, se calmaron y alabaron a Dios diciendo:
"¡También a los paganos les ha concedido Dios la conversión que lleva a la vida!"".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 41, 2-3; 42, 3.4

Tengo sed de Dios, del Dios vivo.
Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

Como busca el venado corrientes de agua, así, Dios mío, te busca todo mi ser. Tengo sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios?
Tengo sed de Dios, del Dios vivo.
Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

Envíame tu luz y tu verdad, que ellas me guíen, y me lleven a tu santo monte, hasta tu morada.
Tengo sed de Dios, del Dios vivo.
Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

Y me acercaré al altar de Dios, al Dios de mi alegría, y te daré gracias con el arpa, Dios, Dios mío.
Tengo sed de Dios, del Dios vivo.
Sitívit ánima mea ad te, Deum vivum

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen pastor, dice el Señor; yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen.
Ego sum pastor bonus, dicit Dóminus, et cognósco oves meas, et cognóscunt me meae

Aleluya.


Evangelio

El buen pastor da la vida por sus ovejas


† Lectura del santo Evangelio según san Juan
10, 1-10


Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:
"Les aseguro que quien no entra por la puerta al corral de las ovejas, sino por otra parte, es ladrón y bandido. El pastor de las ovejas entra por la puerta. A éste le abre el guardián y las ovejas escuchan su voz; él las llama por su nombre y las saca fuera del corral. Cuando han salido todas las suyas, se pone al frente de ellas, y las ovejas lo siguen, pues conocen su voz. En cambio, nunca siguen a un extraño, sino que huyen de él, porque su voz les resulta desconocida".
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no comprendieron su significado. Entonces añadió Jesús:
"Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes que yo, eran
ladrones y bandidos, por eso las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta. Todo el que entre en el corral de las ovejas por esta puerta, estará a salvo, y sus esfuerzos por buscar el alimento no serán en vano. El ladrón va al rebaño únicamente para robar, matar y destruir. Yo he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud".
Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


[Misa]


Oración sobre las Ofrendas

Acepta y santifica, Señor, estos dones de pan y de vino, fruto de la tierra que cultivó san Isidro labrador regándola con el sudor de su frente.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

[Misa]


Prefacio


La gloria de los santos


En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo, porque manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propia obra.
Tú nos ofreces el ejemplo de su vida, la ayuda de su intercesión y la participación en su destino, para que, animados por su presencia alentadora, luchemos sin desfallecer en la carrera y alcancemos, como ellos, la corona de gloria que no se marchita, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles y con la multitud de los santos, te cantamos sin cesar el himno de alabanza:
[Misa]


Antífona de la Comunión


Oró y el cielo derramó lluvia y la tierra produjo sus frutos. Aleluya.

Stetit Iesus in médio discipulórum suórum, et dixit eis: Pax vobis, allelúia.


[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Te pedimos, Señor, que el alimento santo que hemos recibido sea en nosotros siembra prometedora de cosecha abundante de caridad, para que, a imitación de san Isidro, cuya memoria hemos celebrado,
sepamos compartir nuestro pan de cada día con nuestros hermanos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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